El pinsapo es una especie superviviente de los abetos que crecían al sur de Europa y que desaparecieron con el deshielo del Cuaternario. Para poder vivir, necesitan condiciones de humedad muy altas y temperaturas que no sobrepasen los 12 grados. Ese es precisamente el clima que se da en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, donde se recogen dos mil litros por metro cuadrado al año.